Licenciada Rosisella Puglisi Spadaro Nutricionista Clínico

Invertir en Nutrición es Invertir en salud

2015 pobreza crítica, 2016 pobreza extrema, 2017 hambruna

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Internacionalmente nadie se explica como uno de los países más ricos del mundo, pueda llegar a un estado de crisis humanitaria que está a un paso de llegar a un estado de hambruna generalizada. Y es que si nos detenemos a pensar, tienen razón, no existe una razón lógica para lo que estamos viviendo, ya que Venezuela no ha pasado por una guerra ni por un devastador desastre natural que justifique la total presente anarquía.

2015: El año de la pobreza Crítica

Haciendo un poco de memoria, en 2015 comenzamos ya a notar los primeros efectos de 17 años de malas políticas y planificación, obteniendo un aumento de más del 9% en los casos de desnutrición infantil.

Para ese año, el consumo calórico diarios ya había disminuido de 2.500 calorías a 1.780 calorías diarias, es decir, 720 calorías menos, que en un niño  compromete su adecuado estado de salud, crecimiento y desarrollo físico, mental e intelectual.

De la misma manera para ese año comenzaron a presentarse las carencias de ácido fólico, zinc, magnesio y hierro, aumentando los casos de anemias, dificultad de aprendizaje y concentración en las escuelas, desvanecimientos matutinos, palidez y cansancios extremos.

Otro factor nutricional comenzó a agudizarse en 2015, la escasez de leche y productos lácteos, entre ellos las fórmulas infantiles. Para el año pasado ya las madres no podían dar siempre la misma fórmula maternizada, pues “daban lo que conseguían”, fue el año de las alergias y los trastornos gastrointestinales a causa de las intolerancias a algunas fórmulas, especialmente de los menores de 12 meses con fórmulas especiales como las antialérgicas, hipoalergénicas, sin caseína, antirreflujo y soya. En pediatría, se comenzaba a ver las desnutriciones y malnutriciones por la escasez de leche aunado a la pérdida de peso por vómitos y diarreas ocasionadas por alimentar con fórmulas no aptas para el organismo del bebé. Muchas madres en 2015 llegaron a pasar 3 meses sin dar ningún tipo de lácteos a sus hijos, por lo cual comprometieron para siempre el desarrollo de la masa ósea (huesos, esqueletos) de sus pequeñitos.

Lamentablemente estos cuadros son irrecuperables, ya que en el desarrollo del ser humano hay momentos críticos, y pasado ese momento ya no se puede dar vuelta atrás.

A diferencia de otros momentos históricos, en 2015, la población estaba afectada de forma homogénea para todos los grupos socioeconómicos,  pues como buen sistema populista y comunista, el objetivo es empobrecer a todos a un mismo nivel. Por supuesto que la población que ya se encontraba en situación de riesgo como las madres de bajo nivel educativo y económico, como las adolescentes desnutridas, dieron a la luz niños bajo peso, a los cuales no pudieron alimentar adecuadamente, en estos casos la recuperación nunca se pudo dar.

En este año comienzan a aumentar las muertes por desnutrición infantil e infecciones.

Las cifras de desnutrición infantil, no son claras, ya que los entes gubernamentales no publican datos desde 2007. Los únicos datos con los que contamos son con los del Observatorio Venezolano de Salud (OVS), y algunos organismos encargados de la atención nutricional infantil como CANIA, Fundación Bengoa. Por lo cual, corremos el riesgo de tener una situación aún más crítica de lo que pensamos.

2016: El año de la pobreza extrema

Cuando a finales del año 2015 los especialistas en economía nos decían que en 2016 íbamos a extrañar el 2015, tenían mucha razón, pues la agudización de los problemas fue más rápida de lo que esperábamos. Desde Enero hasta mayo del 2016 la incontrolable inflación aunada a la más agudizada escasez de alimentos trajo como consecuencias un aumento de la desnutrición de un 13,4% a un 25%, en tan solo 5 meses. Ya no sólo los niños fueron la población más vulnerable, se unieron los adultos mayores de la tercera edad, y algunos adultos en situación de riesgo.

Mientras en 2015 el problema era pasar largas horas en cola para adquirir alimentos regulados, en 2016 el problema es que el venezolano está sometido a pasar mucho más horas de pie en inagotables filas sin lograr llevar a casa ni ¼ de lo que esperaba llevar, si corre con suerte lleva 1 kg de harina de maíz precocida o 1 kg de arroz y algo más.

Para mitad del 2016, la escasez representaba un 59%, con ausencia de un 38% de los productos de la cesta básica.

Para el actual momento ya vamos por cifras de escasez de un 79% con ausencia de un 60% de los productos de la cesta básica.

Con respecto a 2016, más población está sufriendo de “hambre”, la escasez y altos costos de los alimentos ha obligado a las madres venezolanas a “dejar de comer para darle a sus hijos”, muchos comen una sola vez al día, todos hemos visto en nuestros ambientes de trabajo personas que han perdido evidente peso, estás más pálidos y hasta se han desvanecidos en sus lugares de trabajo, en los andenes del metro o en la calle. Las proteínas se reservan para los niños, por lo cual los adultos no están cubriendo ni sus necesidades mínimas de dicho macronutriente.

Los expertos afirman que no estamos en una crisis humanitaria sino en una situación de inseguridad alimentaria severa. Muchas veces, hemos usado la negación colectiva para no desanimarnos, tenemos más de 18 años diciendo “eso nunca va a pasar en Venezuela”, “no somos Rusia”, “Venezuela no es Cuba”, y sólo nos ha llevado a quedar cada día más incrédulos, pues como dicen los expertos en economía no hay un fondo “siempre se puede estar peor”, y es algo que debemos entender para prepararnos pues el 2017 será el año de la hambruna en el país más rico del mundo.

  1. 2017. El año de la hambruna

Si leemos la definición de Hambruna definida por el informe de la Organización de las Naciones Unidad para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Nutrición Humana en el Mundo en Desarrollo, dice “como una grave escasez de alimentos en un área geográfica grande o que afecta a un gran número de personas”

No pensemos también que es descabellado pensar que esto sucederá en 2017, pues ya hoy en día a escasos 3 meses para culminar el año, personas de clase media buscan todas las tardes en las bolsas de basuras retazos de carnes, restos de comidas que llevarse a su casa.

Estamos en el filo del cuchillo, e una cuerda floja muy endeble, pues estamos en un punto en donde si desde ya se tomarían las medidas sociales y económicas para solucionar el problema nos salvaríamos de la calamidad, pero por lo visto, no hay ningún mínimo interés en solucionar problemas que lejanamente afectan a los involucrados en la causa y solución de la misma, por el paso que vamos también en el 2017 extrañaremos este horroroso 2016.


Rosisella Puglisi  –  @Rosisellap

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Esta entrada fue publicada en septiembre 25, 2016 por en Artículos en Español y etiquetada con , , , , , , , , , .
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